Consejos para combatir el jet lag en los desplazamientos de larga distancia
Viajar a otros países por negocios implica adaptarse a nuevas culturas al tiempo que se preparan las reuniones de trabajo. El temido ‘jet lag’ puede condicionar este propósito, debido a síntomas indeseados, como fatiga, alteraciones del sueño, problemas digestivos, confusión, falta de memoria o irritabilidad, entre otros. BizAway apunta algunas recomendaciones para mitigar sus efectos.
Como estos viajes de negocios, en líneas generales, no suelen extenderse durante muchos días, es de suma importancia adoptar una serie de consejos para combatir el jet lag y lograr continuar con la rutina diaria a pesar de estar a horas de diferencia del país de origen. Aunque no existe una fórmula mágica para superar el desfase horario, estos consejos pueden mitigar sus efectos:
Prepararse con antelación.
Los profesionales pueden mejorar su rendimiento durante el viaje ajustando sus horarios de sueño antes de partir. Si el destino implica un cambio horario significativo, lo ideal es tratar de adelantar o retrasar su hora de dormir gradualmente en los días previos al viaje. Esto ayudará a sincronizar su reloj biológico con la nueva zona horaria, minimizando el impacto del jet lag.
Ajustar los horarios de las comidas a los del destino.
Para facilitar la adaptación a la nueva zona horaria y mantener la energía durante el día, es recomendable ajustar los horarios a las costumbres del país de destino. Por ejemplo, si es Estados Unidos, se recomendaría almorzar a las 12:00 h en lugar de esperar hasta las 15:00 h, como es común en España. Esto no solo ayudará a su sistema digestivo a adaptarse antes, sino que también alinea sus niveles de energía con el ritmo local, mejorando su concentración y rendimiento en reuniones y compromisos laborales.
Establecer una rutina de ejercicio ligero.
Realizar pequeños ejercicios, como caminar o estirarse al llegar a su destino, mejora la circulación y combate el jet lag. El ejercicio al aire libre también ayuda a sincronizar su reloj biológico, manteniéndolo alerta y enfocado durante el viaje de negocios. Además, este tipo de viajes suelen ser bastante intensos a nivel de compromisos y actividades por lo que acostumbrar al cuerpo a estar activo beneficia a esa adaptación en el destino.
Comidas ligeras antes de dormir.
Consumir una comida copiosa antes de acostarse puede dificultar el sueño y agravar los síntomas de la diferencia horaria. Escoger cenas ligeras y evitar alimentos ricos en grasas o picantes que puedan interferir con la digestión. Como durante estos viajes de trabajo las comidas y cenas sociales forman parte de la agenda diaria, es importante equilibrar el menú que se escoge para evitar alimentos pesados. Este enfoque facilitará conciliar el sueño y permitirá un descanso más reparador, para poder estar más frescos para afrontar los compromisos laborales del siguiente día.
Asesoramiento de expertos en viajes de negocios.
Si es su primer viaje de negocios a una zona horaria diferente, considere buscar el asesoramiento de expertos en gestión de viajes. Contar con un plan bien definido y recibir recomendaciones personalizadas puede marcar la diferencia en el resultado global del viaje.