Digital Wallet Europeo, el sistema para sustituir al DNI, las tarjetas o las reservas

Digital Wallet Europeo, el sistema para sustituir al DNI, las tarjetas o las reservas

El año 2026 está a la vuelta de la esquina, el año en el que se prevé el estreno del European Digital Wallet, una cartera digital personal con la que los ciudadanos y empresas de los estados miembros de la UE podrán almacenar y gestionar digitalmente su identidad de forma segura. La cartera de identidad digital de la UE proporcionará un medio seguro, fiable y privado de identificación digital para todos los europeos.



La idea es que cada Estado miembro proporcione al menos un monedero o wallet a todos sus ciudadanos, residentes y empresas, que les permitirá demostrar quiénes son y almacenar, compartir, firmar y sellar de forma segura documentos digitales importantes.

Se trata de una nueva forma digital de tener todos nuestros datos identificativos, sanitarios, bancarios, académicos, turísticos, de ocio o de consumo a mano de forma mucho más personal, intransferible y segura, lo que cambiará la forma en la que realizaremos cualquier actividad administrativa.

Obtener una nueva cuenta bancaria, inscribirse en una universidad en el extranjero o solicitar un trabajo será tan fácil como seguro. Y siempre respetando la privacidad, ya que serán los propios usuarios los que controlen qué datos comparten y quiénes pueden utilizarlos en cada caso.

Gracias a esta Cartera Digital, los ciudadanos europeos tendrán en la palma de su mano una versión digital del DNI diseñada principalmente para la identificación online bautizada como Datos de Identificación Personal (PID en sus siglas en inglés), que contendrá atributos identificativos esenciales como apellidos, nombre y fecha de nacimiento, así como otros documentos, como el carnet de conducir, certificado de residencia, y otras credenciales emitidas por entidades privadas, como bancos, aeropuertos y hoteles.

También permitirá almacenar y compartir de forma segura, por ejemplo, credenciales educativas y académicas, una identificación de salud para acceder a las recetas en la farmacia, su tarjeta de seguro médico y datos de la seguridad social, que se pueden verificar incluso en el extranjero, y realizar otras tareas cotidianas más fácilmente, como registrar una nueva tarjeta SIM prepago que acaba de recibir.

Por último, esta cartera permitirá hacer negocios de una manera más fluida, gracias a la firma digital de contratos segura.

CONSORCIOS PÚBLICO-PRIVADOS

La Comisión Europea cofinancia 4 consorcios público-privados de toda la UE para realizar proyectos piloto a gran escala.

Estos consorcios tienen la misión de poner en marcha pilotos para probar y desarrollar los diferentes usos cotidianos del European Digital Wallet de acuerdo con los tiempos impuestos por la Comisión.

Uno de estos consorcios es el EU Digital Wallet Consortium (EWC), formado por varios estados miembros, con Suecia y Finlandia como coordinadores, empresas de los 27 Estados miembros de la UE, 41 socios estratégicos y otros 35 miembros asociados, que buscan aprovechar con éxito los beneficios de la identidad digital propuesta por la UE para viajes transfronterizos.

Los otros tres consorcios que trabajan en la Cartera Digital Europea son:
Pilots for the European Digital Identity Wallet (Potential), cuyo objetivo es fomentar la innovación, la colaboración y el crecimiento en seis sectores de identidad digital: servicios gubernamentales, banca, telecomunicaciones, permisos de conducción móviles, firmas electrónicas y asistencia sanitaria.

Credenciales Digitales para Europa (DC4EU), que proporciona apoyo tangible a los sectores público y privado en educación y seguridad social mediante el despliegue y el acceso a infraestructuras transeuropeas de servicios digitales interoperables de última generación y su integración en un marco de confianza transfronterizo.

NOBID, un grupo de países nórdicos y bálticos que, junto con Italia y Alemania, probarán el uso del European Digital Wallet para la autorización de pagos de productos y servicios por parte del usuario.

La implementación de este innovador sistema también se basa en la lucha contra el fraude, un delito invisible que está muy extendido en la Eurozona, donde cada año un número cada vez mayor de consumidores son objeto de sofisticadas estafas, tanto online como offline.