El dato condiciona la integración del viaje corporativo en la estrategia ESG

El dato condiciona la integración del viaje corporativo en la estrategia ESG

Un estudio reciente entre travel managers de Reino Unido y distintos mercados europeos pone de relieve que la medición del impacto —especialmente en emisiones de Scope 3— sigue siendo el gran reto para alinear el programa con los objetivos ESG y con las nuevas exigencias de reporting corporativo.



La incorporación del viaje de empresa a los marcos de sostenibilidad en Europa avanza marcada por un factor determinante: la capacidad de acceder, consolidar y explotar los datos

La investigación muestra un escenario todavía fragmentado. El 42 % de los responsables de viajes reconoce que no puede acceder con facilidad a la información que necesita y únicamente el 16 % considera que la utiliza de forma muy eficaz. Sin una base de datos estructurada resulta imposible calcular la huella de carbono, elaborar informes consistentes o demostrar el valor del viaje dentro de la organización.

Simplificar para poder medir

En este contexto, la simplificación del programa se convierte en la gran prioridad para 2026. No responde solo a una cuestión operativa, sino a la necesidad de integrar herramientas, proveedores y canales de reserva en un entorno que permita generar indicadores fiables y comparables.

El objetivo es disponer de información válida tanto para Finanzas como para los equipos de sostenibilidad, en un momento en el que el viaje entra de lleno en el perímetro del control corporativo.

Este cambio está transformando también el papel del travel manager. La automatización de procesos reduce el peso de la gestión administrativa y abre paso a un perfil más analítico y estratégico, capaz de vincular el programa de viajes con el control del gasto, el cumplimiento normativo y la medición del impacto ambiental.

El estudio refleja, en definitiva, el paso de un modelo centrado en el ahorro a otro en el que el viaje corporativo debe ser capaz de aportar datos, trazabilidad y valor medible. Solo así podrá defender su presupuesto en un entorno marcado por la presión regulatoria y por la necesidad de demostrar su contribución real a los objetivos empresariales.