Los hoteleros españoles exigen una regulación de la 'oferta colaborativa' en igualdad de condiciones
La Confederación Española de Hoteles y Apartamentos Turísticos (CEHAT) ha presentado un escrito de observaciones a la consulta sobre los nuevos modelos de prestación de servicios y “economía colaborativa” de la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia (CNMC). Los hoteleros insisten en aplicar un decálogo para garantizar la igualdad de condiciones.
La Confederación Española de Hoteles opina que los postulados de las sugerencias contenidas en el borrador de estudio de la CNMC, se basan “en principios teóricos sin contrastar en España ni su impacto posterior en el sector turístico”.
Según su criterio, “la realidad es que la prestación de servicios de alojamiento turístico en viviendas, cada vez responde menos a los principios de la economía colaborativa y ha pasado a ser una actividad profesional, lucrativa y permanente”.
CEHAT opina que es indudable que la “ausencia de regulación” para ese tipo de servicios produce “graves efectos en las garantías y protección del consumidor, la lucha contra el fraude fiscal, la protección del medio ambiente, del entorno urbano y los objetivos de política social. Asimismo, señala que “las recomendaciones contenidas en el estudio de la CNMC son discriminatorias, ya que inducen a que unos operadores actúen en el mercado con unas reglas y otros sin ellas, por lo que favorece a unos tipos de empresarios frente a otros”.
El sector espera que se produzcan “medidas legislativas que permitan una mayor integración de todas las actividades económicas en la sociedad, reconociendo las ventajas que supone el aumento de la oferta y la necesaria bajada de obligaciones legales para todos”.
CEHAT se suma así a las peticiones de HOTREC, la patronal europea de hotelería y hostelería, que básicamente son:
1.- Integrar el alquiler de alojamientos privados para estancias cortas en la legislación como alojamiento turístico para que todos los operadores puedan competir en igualdad de condiciones.
2.- Establecer los procesos para registrarse y obtener permisos.
3.- Incluir este tipo de alojamiento en las estadísticas turísticas.
4.- Hacer cumplir los requisitos y realizar inspecciones de seguridad y vigilancia.
5.- Cumplir con las obligaciones fiscales.
6.- Verificar la identidad del cliente atendiendo a los requisitos del acuerdo Schengen.
7.- Proteger los derechos y beneficios de los empleados.
8.- Proteger la calidad de vida de los vecindarios.
9.- Aclarar y garantizar la adecuada distinción entre propiedad residencial y comercial.
10.- Controlar la dispersión de los pisos de uso turístico.