Las tarifas de vuelos desde España bajan un 13% de media en los dos últimos años

Las tarifas de vuelos desde España bajan un 13% de media en los dos últimos años

Pese al incremento de las tarifas de vuelos desde España en los últimos cinco años, desde 2013 se observa una tendencia a la baja en los precios de los billetes, especialmente a Europa y destinos de larga distancia, según un estudio realizado por Skyscanner. La media del descenso de tarifas en los dos últimos años se sitúa en el 13%.



 

El análisis realizado muestra que, pese a que a nivel global las tarifas de vuelos con origen desde España subieron un 7% de media desde 2011, y en el año 2013 los precios experimentaron la mayor subida, desde entonces la tendencia está yendo a la baja.

En concreto, entre los años 2013 y 2015 las tarifas de vuelos desde España han disminuido un 13% de media. Mientras que los precios de vuelos nacionales han bajado un 1% y los de los vuelos a Europa un 10%, las tarifas de billetes de vuelos de larga distancia son los que más han bajado, un 14% de media. Los precios de vuelos con destino a Centroamérica (-32%), África (-23%) y Asia (-14%) los que más han caído, por lo que los viajeros pueden encontrar hoy en día vuelos más baratos a estas regiones, que hace tres años.

Evolución de precios de vuelos europeos

Según se deprende del análisis, pese a que la mayor subida de precios de vuelos ocurrió en 2013, las tarifas de vuelos a Europa han comenzado a disminuir, hasta un 10% de media en los últimos tres años2. En concreto, han experimentado el mayor declive durante el 2015 respecto al año anterior, y hoy los precios son un 7% más baratos que en 2014.

Entre los destinos más populares3, los precios que más han disminuido en los últimos años han sido los de los vuelos a las ciudades de Roma (-14%) y París (-11%). Asimismo, las tarifas de vuelos a Bruselas han caído un 5%. Por el contrario, los precios de vuelos a Londres y Ámsterdam son los únicos que han aumentado ligeramente entre 2013 y 2015, un 1% y 7% respectivamente.

 

Evolución de precios de vuelos de larga distancia

El estudio de Skyscanner también revela que las tarifas de vuelos de larga distancia siguen la misma tendencia que a nivel europeo, y mientras se vieron los precios más elevados en el 2013, desde entonces han caído un 14% de media4. Los precios de vuelos a Centroamérica (-32%), África (-23%) y Asia (-14%) son los que más han bajado.

En concreto, entre las ciudades más populares  situadas al otro lado del charco, Bangkok y Tokio han sido las que han experimentado el descenso de precios más destacado en los últimos tres años (-19% y -16%, respectivamente). Asimismo, las tarifas de vuelos a Lima y La Habana también se han visto reducidas, un 9% y  3% respectivamente. 5

No obstante, los precios de billetes de vuelos a la gran manzana (Nueva York), son los únicos que han ido en alza. Pese a que bajaron un 3% entre 2013 y 2014, en 2015 incrementado un 7% respecto al año anterior. Evolución de precios de vuelos nacionales

En lo que se refiere a los precios de vuelos domésticos, éstos comenzaron a incrementarse  considerablemente entre 2012 y 2013. No obstante, en los últimos años han comenzado a bajar, y se ha observado una caída de precios del 1% de media.

De los destinos nacionales más populares6, son las tarifas de vuelos a Palma de Mallorca (-13%), Madrid (-10%) e Ibiza (-6%) las que más han bajado entre 2013 y 2015. Y mientras que los precios de vuelos a Tenerife se han mantenido constantes en los últimos tres años, los de los vuelos a Barcelona han aumentado un 9% de media.

Claves para entender las fluctuaciones de precios de vuelos

Las tarifas y precios de vuelos pueden incrementarse o disminuir por  numerosas razones, por lo que es difícil predecir si los precios subirán o bajarán y cuándo lo harán. No obstante, estas claves son determinantes:

Sobrecapacidad vs aumento de la demanda: Las tarifas de vuelos dependen  de la disponibilidad de plazas: cuantas más haya, las tarifas serán más competitivas. Por tanto, un factor que impacta en la bajada de los precios es la sobrecapacidad, que fuerza a las compañías a bajar precios para incrementar la demanda. Por lo contrario, el incremento de pasajeros y aumento de demanda hace que las aerolíneas suban sus precios de vuelos.

Introducción o incremento de competencia: Si una ruta determinada es muy competitiva habrá mayor capacidad, por lo que los precios serán más económicos, mientras que si  la ruta es poco competitiva, los precios serán precios más elevados. El crecimiento de las aerolíneas de bajo coste y el nacimiento de nuevas (Iberia Express y Volotea en 2012) ha transformado el mercado aeronáutico, ya que aportan más capacidad y precios económicos que alteran el panorama. Además, el cese de operaciones de aerolíneas, como fue el caso de Spanair en 2012, también afectan en las tarifas de vuelos a determinados destinos.

Combustible: La reducción de los precios del petróleo puede llevar a las aerolíneas a bajar sus precios. No obstante, esto no se suele ver  reflejado directamente en los precios de los billetes cuándo baja el precio del petróleo. Esto se debe a que las compañías aéreas cuando compran el combustible, contratan seguros o cobertura para garantizarse un precio fijo durante un determinado periodo de tiempo. Por un lado, esto les da estabilidad por si los precios se disparan, pero no les permite beneficiarse de forma inmediata de las bajadas de precio del petróleo. Por tanto, la decisión de bajar o no precios dependen de los contratos y los márgenes con los que cuenta cada aerolínea.

Crecimiento económico: Las tarifas de vuelos suelen ir en concordancia con la tendencia económica del mercado, ya que la aceleración económica influye en la demanda y por tanto en la capacidad. Si la demanda es baja, a causa de una desaceleración de la economía, las aerolíneas tenderán a bajar sus precios, mientras que si la demanda aumenta, los precios también lo harán.

Tasas e impuestos: La subida de tasas aeroportuarias e impuestos puede provocar un incremento de los billetes de vuelos, en función de la repercusión que las compañías hagan del incremento de las tasas sobre el precio que paga el viajero.