Las operadoras frenan la eliminación del roaming en la Unión Europea
Las operadoras de telefonía han conseguido que el Consejo Europeo revoque la decisión de la Eurocámara de aplicar la eliminación del sobrecoste del uso del móvil en itinerancia a partir de finales de este año. El recargo se aplicará al menos hasta mediados de 2018.
Según una información del diario El País, llamar o recibir llamadas cuando se viaje a cualquier país de la UE seguirá teniendo recargo. Los consumidores se las prometían muy felices cuando el Parlamento Europeo aprobó por abrumadora mayoría hace casi un año la desaparición el 15 de diciembre de 2015 del roaming.
El acuerdo, adoptado el pasado 4 de marzo, tiene una gran trascendencia para los usuarios, “pero ha pasado desapercibido”, según el periódico, eclipsado en parte por la resolución sobre la neutralidad de la Red, adoptada en el mismo foro, y por el hecho de que ni la institución comunitaria ni las operadoras hayan publicitado los detalles de la propuesta.
En lugar de la desaparición absoluta del recargo que había aprobado el Parlamento en abril de 2014, se establece un sistema intermedio que obliga a las operadoras a ofrecer un “volumen básico de roaming”, que permita a los clientes que viajan una cierta cantidad de llamadas, mensajes de texto y uso de datos durante un tiempo limitado, que estará incluido en los paquetes de servicios que hayan contratado con su operador en los países de origen. Es decir, estos consumos mínimos de llamadas y datos desde el extranjero serán tratados como tráfico nacional y no se les cargará ningún extra, facturándose dentro del paquete de tarifas contratado.
Pero a partir de ese volumen mínimo, se mantiene el recargo, también llamado tarifa de itinerancia, aunque según el texto aprobado por la Comisión las compañías deberán rebajar los precios actuales.
Con las actuales tarifas máximas, vigentes desde el pasado 1 de julio, el coste de las llamadas a España realizadas desde la UE no puede superar los 19 céntimos de euro por minuto; recibir llamadas cuesta un máximo de cinco céntimos por minuto y conectarse con el móvil o la tableta cuesta 20 céntimos por megabyte (MB). A todos estos precios hay que añadirles el IVA.
Ahora el quid de la cuestión es precisamente determinar los límites de llamadas, SMS y datos que entrarán dentro de ese tramo de “itinerancia básica”, y las nuevas tarifas que se fijen para el roaming para las llamadas que excedan ese límite. La nueva regulación se aplicará a partir del 30 de junio de 2016 y la Comisión evaluará “a mediados de 2018” la idoneidad sobre el fin del roaming. Entre medias, se abre una negociación entre el Parlamento y el Consejo, que se antoja ardua, para concretar todos los aspectos de la nueva regulación.