Las aerolíneas se resisten a bajar tarifas, a pesar de la caída del combustible

Las aerolíneas se resisten a bajar tarifas, a pesar de la caída del combustible

El Ministerio de Fomento ha instado a las compañías aéreas y a las navieras a que repercutan en sus tarifas los precios de los billetes tras la caída del precio del petróleo, pero éstas se resisten, argumentando que sus compras de combustible son a medio plazo.



 

La Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) también se ha sumado a esta petición, en su caso reclamando a las compañías aéreas la rebaja de los recargos por combustible, la denominada tasa YQ, dado que el precio del petróleo podría situarse en su valor más bajo desde 2010.

La Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (ACETA) señala que "la capacidad de cada compañía para reducir sus tarifas ante menores precios del crudo depende del margen de maniobra que le permita la compra anticipada de combustible y del precio fijo pactado en su momento con la entidad financiera".

La patronal explica también que las aerolíneas contratan seguros de cobertura a un precio fijo con entidades financieras para protegerse de las oscilaciones del precio del crudo, generalmente al alza. ACETA agrupa, entre otras, a Air Europa, Air Nostrum, Binter Canarias, Evelop, Iberia, Iberia Express y Vueling.

Por otra parte, la asociación argumenta que si las compañías aéreas adoptasen una posición común en torno a la política de precios podría ser considerada una posición de cártel y, en consecuencia, sancionable por las autoridades de Competencia.

De acuerdo con las estimaciones de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), las tarifas aéreas podrían caer en torno a un 5% en 2015 tras el ajuste de la inflación si el precio del petróleo se mantiene estable en los niveles actuales. El gasto en combustible supone entre el 30% y el 40% de la estructura de costes de las aerolíneas, en función de las rutas.