Las 10+1 caras del viajero de negocios tecnológico / 3.- BARRERAS FUERA
La creciente accesibilidad de la tecnología permite su penetración en todas las capas de la plantilla, mientras el conocimiento adquirido en el turismo vacacional mejora la gestión del business travel.
La Generación Y, también conocida como Millennial, es la que sucede a la Generación X y corresponde a los nacidos en los 80s y 90s. Aunque puede haber diferencias según su procedencia geográfica, están fuertemente marcados por su familiarización innata con la tecnología digital, la comunicación abierta y las redes sociales. Los millennials están ocupando ya puestos de responsabilidad en las empresas. Tienen confianza en sí mismos, quieren desarrollar nuevas ideas y proyectos, están conectados con lo que se cuece en el mundo y no temen los cambios.
Este perfil ha estado chocando durante un tiempo con la generación anterior, pero la fractura se va estrechando poco a poco, según indican los expertos consultados. El esfuerzo de los desarrolladores por universalizar la tecnología ha dado lugar a unas interfaces para relacionarse con los dispositivos de forma cada vez más sencilla, con los mínimos procesos, mediante una filosofía intuitiva, sin conocimientos previos. La era digital está al alcance de todos; no está reservada a unos pocos. Ya no intimida.
La interconexión de la tecnología a nivel particular o doméstico (telefonía fija y móvil, televisión, ordenadores, etc.) permite que cualquiera pueda ser un early adopter, figura con la que los desarrolladores analizan la utilidad de sus innovaciones y los hábitos de uso. Esta familiarización digital se traslada cada vez con mayor rapidez al mundo profesional, con una interrelación estrecha entre ambos ámbitos.
La generación digital está evolucionando hacia la generación interactiva, en la que la persona deja de ser un sujeto pasivo para alimentar el conocimiento necesario para avanzar en el camino de la innovación. Los proveedores cuentan con mucha más información para dar satisfacción a sus clientes e incluso anticiparse a sus necesidades.
Muchas empresas se están dando cuenta de que la estrategia más inteligente es aprovechar la experiencia tecnológica de los empleados en el terreno particular para iniciarles en el uso soluciones adaptadas a su actividad laboral. En el business travel esta tendencia se observa con mayor nitidez si cabe, dadas las concordancias entre el viaje vacacional y el viaje de negocios. Aunque la gestión y las exigencias son diferentes, numerosos procesos relacionados con el end-to-end del desplazamiento son similares.
La corresponsabilidad que se le está solicitando al viajero frecuente difumina las barreras entre sus criterios de gestión de viajes a nivel personal y a nivel profesional. Las herramientas de autorreserva abrieron las puertas a esta concepción y algunos de sus efectos, como la visual guilty, ayudan a considerar el bolsillo de la empresa como si fuera el propio. Incluso, ciertas compañías incentivan el ahorro repartiendo el beneficio del resultado.