La nueva generación en los móviles: de la tecnología a la biometría
Este 2014 se presenta como un año repleto de novedades en cuanto a tecnologías en terminales móviles se refiere. Ya han pasado dos meses desde que se realizó el World Mobile Congress en Barcelona y se empiezan a ver en la calle los dispositivos que allí se presentaron.
Una de las innovaciones más llamativas es el uso de tecnologías POLED (Plastic OLED), que permiten tener pantallas mucho más maleables para la creación de un terminal con forma flexible y curva. La adaptación a la cara es mejor y su uso es más cómodo, aunque sacrificando, eso sí, prestaciones en resolución y calidad de imagen.
También se están desarrollando teléfonos que son capaces de resistir golpes, polvo y hasta sumergibles que, combinados con cámaras de alta resolución, con estabilizador de imagen y flashes potentes, están totalmente indicados para la realización de fotos y la grabación de vídeos en ambientes deportivos y de aventura e incluso bajo el agua.
Donde realmente todos los fabricantes están apostando en el desarrollo de sus teléfonos es en la incorporación de pantallas cada vez más grandes, más de 5 pulgadas, con más resolución, full HD y con mucha mejor calidad de imagen, gracias a las tecnologías Super Amoled y Super LCD.
Junto a ello, los fabricantes también están apostando por la mejora de las cámaras de los terminales, incrementando la resolución de las mismas hasta los 41 megapixels y con la utilización de lentes similares a las cámaras de fotos convencionales. Estos aparatos incorporan asimismo estabilizadores de imagen e incluso grabación de vídeos a resoluciones 4K.
Para poder alimentar todas estas tecnologías los fabricantes han tenido que aumentar las prestaciones de los teléfonos en cuanto a velocidad, con procesadores cada vez más potentes, de hasta ocho núcleos y 64 bits, con mayor y más veloz memoria RAM y un aumento bastante notorio en cuanto a cantidad de almacenamiento. Tampoco se olvidan de la capacidad de las baterías, que en la actualidad están alcanzando los 5.000 mAh, lo que permite tener el teléfono dos semanas en espera y más de 5 días en uso reproduciendo vídeo o navegando.
Todas estas mejoras tecnológicas están dejando paso poco a poco a un terreno en el que los fabricantes de teléfonos móviles están empezando a experimentar: el campo de la biometría, ya sea por la inclusión de reconocimiento facial para el desbloqueo de pantalla, el uso de la huella dactilar para la realización de pagos con el móvil o el desarrollo de gadgets, como relojes y pulseras digitales, que mediante conexiones NFC y bluetooth son capaces de monitorizar las pulsaciones, el tiempo de actividad del usuario del dispositivo, los kilómetros que ha recorrido e, incluso, la duración y calidad del sueño.
Tener un dispositivo conectado 24 horas al día que nos monitorice y pueda recopilar toda nuestra información biométrica y sincronizado con un teléfono puede ser un arma de doble filo, aunque muy útil para el entrenamiento físico, además de un sistema de seguimiento y control médico. También puede ser utilizado para recopilar nuestros datos más personales y ser utilizados para fines no tan buenos… Como todo, la tecnología también tiene su lado oscuro.
GABRIEL ROBLES
Director de Tecnología de VELENTIS
gabriel.robles@velentis.com
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