El 55% de las empresas españolas carece de una política de seguridad en viaje

El 55% de las empresas españolas carece de una política de seguridad en viaje

La gestión del riesgo en viajes, asignatura pendiente de las empresas españolas. Más de la mitad de ellas no disponen de una política de seguridad para sus desplazamientos corporativos. El reto para la Dirección General es el desarrollo de una gestión integral para los viajes, según un estudio realizado por Gebta España en colaboración con Healix y AON.



La principal conclusión del estudio “Gestión y seguridad en los viajes de empresa en España”, es que resulta más necesario que nunca que las corporaciones dispongan de políticas viajes claras y adaptadas a los actuales escenarios en materia de seguridad y asistencia, habida cuenta del elevado dinamismo y nivel de internacionalización de la empresa española, así como de un contexto global más inestable.

Los datos obtenidos por Gebta ponen de manifiesto que el 55% de las compan~ías aún no ha definido una política de seguridad para sus viajes corporativos. La conveniencia de optar por este tipo de medidas no deriva únicamente de razones coyunturales, sino que tiene también fundamentos legales, en la medida en la que el deber de protección del empleador se extiende a sus empleados cuando éstos trabajan, residen (en el extranjero) o viajan en el marco de sus responsabilidades laborales.

También se observa que el 61% de las empresas no tiene un sistema de alertas actualizado para detectar problemas del empleado en el territorio que se encuentre, o que únicamente el 41% contempla en su poli´tica de seguridad disposiciones sobre la repatriacio´n de los viajeros. Además, el 54% de las empresas no dispone de planes de crisis o de emergencia ante accidentes, secuestros o fallecimientos de sus empleados.

La implementación de políticas de viaje que incorporen las mejores prácticas en materia de seguridad es indispensable para minimizar las incidencias que todo viaje y desplazamiento llevan asociados y ser consistentes con las políticas de RSC, así como evitar gastos derivados de indemnizaciones, reclamaciones o sanciones de tipo legal.

Los viajes de negocio son una actividad transversal, dado que tienen impacto en la práctica totalidad de las áreas de las organizaciones. En los últimos años, sin embargo, la responsabilidad última en materia de políticas de viajes ha recaído principalmente en los departamentos de finanzas y de compras, que han aportado a las políticas corporativas un claro sesgo económico, asociado fundamentalmente a la obtención de ahorros.

Entre las áreas de mejora, Gebta destaca la necesidad de ampliar el conocimiento del deber de protección de los viajeros por parte del empleador; el aseguramiento de la trazabilidad de los viajeros, vinculada con la creciente movilidad y complejidad de los viajes; la adaptación de los seguros, coberturas y niveles de asistencia a la casuística de cada organización; o la aplicación de normativas internacionales.

El estudio recomienda asimismo dotar a las políticas de viajes de un tratamiento y una visión más global y participativa, con el objeto de eliminar eventuales vacíos o solapamientos de competencia en la gestión de los viajeros y asegurar las mejores prácticas posibles en materia de seguridad y asistencia. Sin duda este reto también es una nueva competencia y que debe ser tutelada por la dirección general de la compañía.