«Las empresas priorizan lugares que reduzcan el estrés y fomenten la creatividad»
La evolución de los eventos corporativos está redefiniendo el papel de los espacios, que pasan de ser meros contenedores a convertirse en elementos clave de la experiencia y la comunicación de marca. Carmen de la Maza, directora de The 19th Hole Barcelona, analiza las tendencias que están transformando el sector, desde la sostenibilidad real hasta la necesidad de entornos más humanos, flexibles y participativos.
¿Qué criterios deberían priorizar hoy las empresas al seleccionar un espacio para eventos corporativos que combine funcionalidad, experiencia del asistente y alineación con los objetivos de marca?
El espacio está dejando de ser un contenedor del evento y cada vez más se está convirtiendo en un protagonista que comunica los valores de la empresa. Las empresas priorizan lugares que reduzcan el estrés y fomenten la creatividad. Buscan espacios con luz natural —crítica para mantener la energía del asistente—, vegetación interior y materiales nobles como la madera y los textiles cálidos. Además, valoran servicios donde se perciba la sensibilidad de la empresa en sostenibilidad medioambiental, social y cultural: caterings saludables, de kilómetro cero, proveedores locales, etc. Ya no basta con eliminar plásticos: el espacio debe ser un aliado en los objetivos ESG de la compañía.
¿Qué tendencias están marcando actualmente la evolución de los espacios para eventos de empresa en términos de tecnología, flexibilidad y personalización?
La tendencia es clara y cada día la vivimos con los eventos que realizamos. Las empresas buscan flexibilidad: espacios modulares que permitan una transición fluida entre distintas dinámicas en un mismo día y diferentes usos en un mismo entorno. Espacios personalizables, donde cada rincón respire el propósito y la estética del evento. A nivel tecnológico, el foco está cada vez más en la interacción y no solo en la emisión de contenido.
¿Están respondiendo los espacios para eventos corporativos a la creciente demanda de sostenibilidad, accesibilidad e inclusión por parte de las empresas organizadoras?
Nuestra experiencia de tres años como entidad certificada por Biosphere nos permite afirmar que la sostenibilidad trasciende lo meramente ecológico. Hemos detectado una carencia crítica de conocimiento y sensibilidad en la industria respecto a la inclusión social. Actualmente, el enfoque medioambiental predomina, pero a menudo carece de profundidad, derivando en prácticas de greenwashing. El mercado demanda una evolución: pasar del aprendizaje teórico a una ejecución responsable que integre conciencia social y compromiso ambiental auténtico.
¿Están preparados los organizadores de eventos corporativos para diseñar experiencias alineadas con los valores, hábitos y formas de participación de las nuevas generaciones?
Están en plena transición. Aunque a nivel tecnológico se han ido incorporando nuevas herramientas, las nuevas generaciones no quieren ser espectadores, sino participar e incluso ser protagonistas. El cambio de mentalidad viene pisando fuerte, pero los cambios en la puesta en escena todavía no se perciben con claridad.
¿Qué errores siguen cometiendo las empresas al elegir espacios para eventos y cómo pueden evitar decisiones que comprometan la experiencia o la rentabilidad del encuentro?
El error más común está en la selección del espacio. Muchas decisiones basadas en el precio terminan reduciendo la rentabilidad del encuentro, un factor que no siempre se valora. Un ejemplo son las salas de hotel situadas en sótanos, donde la ausencia de luz natural es total. Puede parecer un detalle menor, pero es clave para la experiencia y, en consecuencia, para la rentabilidad del evento.
¿Cómo imagina el sector los espacios para eventos de empresa del futuro ante la nuevas exigencias de los organizadores?
Lo vemos cada día: el espacio del futuro no se medirá en metros cuadrados, sino en su capacidad para fomentar las interacciones humanas. Lugares con alma, amables, con luz natural y buena sonoridad, que faciliten las conversaciones espontáneas y el networking. Espacios versátiles y tecnológicamente preparados para responder a las exigencias de las empresas.