¿Cuáles son los conceptos incluidos en las dietas de kilometraje?
Los desplazamientos profesionales de los trabajadores que utilizan su vehículo genera una serie de gastos que la empresa compensa con el pago dietas de kilometraje. Pero hay que saber bien qué costes son los que se pueden incluir en este apartado. Captio resuelve algunas dudas a este respecto en un whitepaper.
El kilometraje está destinado a cubrir el desgaste y consumo que el vehículo genera durante un desplazamiento de tipo profesional. El primer gasto a tener en cuenta es seguramente el más obvio: el combustible, que representa la parte más importante del gasto generado.
El desgaste del coche es otro gasto a tener en cuenta. Esto engloba varios aspectos: la erosión de los neumáticos y de las piezas mecánicas, la pérdida de propiedades del aceite, etc. O sea, cualquier elemento del coche que se vaya consumiendo o usando.
Otro gasto importante es el seguro. El kilometraje tiene que cubrir la parte proporcional del precio del seguro, sobre todo teniendo en cuenta las implicaciones legales en caso de accidente. También se tiene que tener en cuenta la parte proporcional de los impuestos relacionados con el vehículo, como el de matriculación o circulación.
NO INCUIDOS
Hay otros gastos que no están incluidos en el precio del kilometraje. Por ejemplo, las multas que reciba el conductor, ya sea de tráfico o de aparcamiento. Obviamente, es el trabajador quién tiene la responsabilidad de esas multas, y quién tiene que pagarlas. Además, en caso de recibirlas, la compañía está obligada a identificar al conductor.
Otros gastos como los peajes tampoco están incluidos en el kilometraje. Esto no significa que la empresa no tiene que compensarlos. Simplemente es que se trata de otro tipo de concepto que el trabajador tendrá que incluir en su nota de gastos, según la políticas de la empresa.
Lo mismo ocurre con el aparcamiento, a pesar de no formar parte del kilometraje, la empresa puede compensarlo tras presentar un informe de gastos.
Finalmente, cabe destacar que el precio del kilometraje no está regulado en España, por lo que dependerá del criterio de la empresa y de su política de viajes. Lo que sí está regulado es la cotización y retención de estos pagos. Existe un máximo, que en 2016 fue fijado en 0,19€ por kilómetro, exentos de tributación. Si la empresa paga un precio por kilómetro superior a este, cotiza solo por el exceso.