¿Cuáles son las necesidades actuales de los travel managers en su relación con los proveedores?
SANDRA ANDRADAS, Travel Manager de ISOLUX CORSÁN
Empezando por el aéreo, encontramos un sector muy dinámico. Las alianzas se multiplican y eso supone mayores oportunidades de alcanzar acuerdos globales. Es una necesidad que tenemos los travel managers de empresas multinacionales: negociar tarifas transparentes independientemente del punto de venta. Las aerolíneas están dando pasos en este sentido, pero muy lentamente. Al menos, reclamamos recibir un tratamiento global.
Otro de los caballos de batalla es la integración de Renfe en la herramienta de autorreserva, algo esencial para la gestión integral de los viajes. Aunque es ya una realidad, quedan ciertos aspectos por mejorar, como la reserva de plaza, entre otros. En relación con los GDS, también es importante la inclusión de los ancillaries en las reservas, dado que los costes extras de los billetes son cada vez mayores y hay que establecer un control de los mismos.
En cuanto a las agencias de viajes, vemos que el modelo de transaction fee sigue siendo el más transparente a día de hoy, aunque el sistema de retribución más adecuado depende mucho de las características de la empresa cliente y las particularidades de su gestión. Empiezan a plantearse nuevos modelos, como el que está basado en los ahorros compartidos, pero su implantación es muy residual. Con las nuevas tecnologías parece que todo el mundo es experto en viajes, pero la auténtica consultoría es la que realmente aporta valor.
Nos sigue preocupando la solvencia financiera de las agencias debido a los recientes casos de quiebras. Muchas empresas optan por trabajar con dos o tres agencias para cubrirse las espaldas o, en todo caso, tener un backup en algún punto remoto. Otras empresas son partidarias de trabajar con la misma agencia, a pesar del riesgo.
Por lo que respecta al alojamiento, entendemos es difícil que las tarifas hoteleras bajen más, ya que en los últimos años el proceso de ajuste ha sido severo. En principio contamos con una estabilidad de precios. Lo que sí es necesario es un mayor esfuerzo por parte de las cadenas para mantener las mismas tarifas en los distintos canales de venta, porque la disparidad actual genera mucha confusión. En principio el modelo que se impone es el de tarifas netas y más con el transaction fee. Las comisiones tienden a desaparecer.
En el rent-a-car valoramos nuevos servicios añadidos y más facilidades para la recogida y entrega de vehículos, así como fórmulas de alquiler por horas. También la creación de paquetes para que no haya sorpresas con los extras en las facturas. De momento no se observan problemas de disponibilidad, a pesar de la reducción de las flotas.