Uno de cada cuatro vuelos en España no llega puntual a su destino

Uno de cada cuatro vuelos en España no llega puntual a su destino

Según los datos de Eurocontrol, el 25,8% de los vuelos en España no llegó a la hora prevista en 2023 , debido a problemas imputables a las aerolíneas o por otros imprevistos, como las malas condiciones meteorológicas. En el ranking de puntualidad europeo nuestro país ocupa el octavo lugar.



A día de hoy, Tenerife Norte es el cuarto aeropuerto de Europa más puntual de 2023, con un índice del 81,3%; Bilbao es el sexto, con un 80,7%; y Sevilla es el undécimo, con un 78,6%, de acuerdo con las estadísticas de Eurocontrol.

Estas cifras encajan con las de Reclamio.com, que sitúa estos aeropuertos entre los que menos reclamaciones han recibido y demuestran que, por regla general, a mayor puntualidad, menor número de quejas. Así, el aeropuerto de Tenerife norte ha recibido tan solo un 2,2% del total de 2023; Bilbao, un 3,2%; y Sevilla, un 2,1%.

En términos generales, el 40% de las quejas tramitadas por Reclamio.com durante este año se debieron precisamente a la impuntualidad de vuelos que se retrasaron en exceso.

 “Cuando nosotros solicitamos a la aerolínea una compensación para el pasajero es porque el retraso ha sido muy importante y no solo de unos minutos. Según el reglamento europeo, para poder tener derecho a una indemnización es requisito que el pasajero haya llegado a su destino final tres o más horas después de la hora inicialmente prevista por la compañía aérea”, indica Noemí Fernández, gerente de Reclamio.com.

Los aeropuertos más grandes del país, como Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, registran peores índices de puntualidad. La tasa del primer es del 78,3% y ocupa el puesto 13º, mientras que el segundo alcanza un 74,6% de puntualidad, y la posición 29º. Madrid-Barajas recibió el 35,5% de las reclamaciones de Reclamio.com y Barcelona-El Prat, el 20,1%. 

De cara a la temporada de invierno, Reclamio.com prevé que el volumen de reclamaciones sea bastante menor que el pasado verano y que la cifra de quejas se estabilice a la baja, dado que al reducirse el tráfico aéreo, también lo hacen las incidencias.

La única excepción sería en caso de convocarse una nueva huelga de personal en alguna de las aerolíneas, ya que entonces sí que se vería afectada la operativa de los vuelos.