Suspendido el macroconcurso de viajes del Estado tras las impugnaciones del sector
El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) ha ordenado la suspensión cautelar del concurso para la contratación de los servicios de agencia de viajes de la Administración General del Estado, un acuerdo marco de casi 1.000 millones de euros que debe cubrir los desplazamientos de numerosos organismos públicos.
La paralización llega después de que Gebta España, IAG7 Viajes y Nautalia presentaran recursos en los que cuestionan distintos aspectos de los pliegos. Las empresas alertan de que determinadas exigencias —especialmente en materia de precios, obligaciones de disponibilidad y régimen sancionador— no se ajustan a las prácticas habituales del mercado y podrían limitar la competencia. Según las entidades recurrentes, el diseño del concurso generaba un grado de riesgo desproporcionado para los licitadores, afectando a la viabilidad económica del contrato.
La patronal UNAV ha respaldado estas objeciones, apelando a la necesidad de marcos contractuales que preserven la libre competencia y la igualdad de trato, pilares que en su opinión no estaban suficientemente garantizados en esta convocatoria.
La impugnación ha coincidido con un hecho poco habitual en un contrato de esta envergadura: ninguna agencia presentó oferta antes de la fecha límite. Esta ausencia generalizada llevó al órgano de contratación a plantear que el procedimiento se declarase desierto. Sin embargo, la intervención del TACRC deja en suspenso cualquier decisión hasta que se analice el fondo de los recursos.
A la espera de una resolución, la Administración mantiene prorrogados los contratos vigentes, una medida que permitirá asegurar la continuidad operativa de los viajes institucionales hasta abril de 2026 o hasta que se convoque y adjudique un nuevo acuerdo marco con condiciones revisadas.
El caso abre un debate relevante para el business travel corporativo y público: cómo articular concursos de gran volumen en un entorno de costes volátiles, márgenes ajustados y mayor sofisticación tecnológica sin comprometer ni la competencia ni la sostenibilidad económica de los proveedores.
La resolución del TACRC, prevista para las próximas semanas, marcará el rumbo del que es uno de los contratos más significativos para el ecosistema español de agencias de viajes.