Hacia una metodología común para calcular la huella de CO2 en los desplazamientos corporativos

Hacia una metodología común para calcular la huella de CO2 en los desplazamientos corporativos

El ecosistema del Business Travel avanza hacia un estándar único para medir las emisiones en vuelos, gracias al impulso de IATA y un proyecto liderado por EASA que podría ser obligatorio en Europa a partir de 2027.



 

Uno de los comentarios más frecuentes entre travel managers (TMs) es la disparidad en los métodos utilizados por los distintos actores del ecosistema de los viajes de negocios para calcular la huella de carbono. Esta falta de uniformidad ha dificultado la comparabilidad de datos y la implementación de políticas coherentes de sostenibilidad. Sin embargo, se vislumbran avances significativos que podrían transformar este escenario.

Por un lado, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha publicado la práctica recomendada RP1726, una guía detallada para el cálculo de emisiones de CO? por pasajero en vuelos. Este documento, fruto del trabajo de estandarización impulsado por el sector, establece principios como el uso de datos históricos auditados de consumo de combustible, la diferenciación por tipo de aeronave y clase de cabina, y la exclusión de factores inciertos como el Radiative Forcing Index (RFI) o las emisiones no relacionadas con el vuelo.

La metodología de IATA también contempla recomendaciones para cálculos pre y post-vuelo, usos en motores de reserva y compensación de emisiones, e introduce directrices sobre cómo integrar el impacto del uso de combustibles sostenibles (SAF) según los protocolos del GHG.

Al mismo tiempo, en Europa se está desarrollando un proyecto liderado por la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) con el objetivo de establecer una metodología común aplicable a todas las aerolíneas que operen en territorio europeo. Esta iniciativa podría derivar en una normativa de obligado cumplimiento a partir de 2027 o 2028. En la actualidad, diversos grupos de trabajo están colaborando activamente para alinear ambas propuestas, la de EASA y la de IATA, con el fin de evitar duplicidades y fomentar una visión coherente a escala global.

Estas iniciativas responden a la creciente demanda de transparencia por parte de pasajeros, empresas y agencias de viajes, y suponen un paso adelante para lograr una medición fiable y estandarizada de las emisiones de CO? en la aviación comercial. La estandarización, además, facilitará que los programas de sostenibilidad corporativa puedan integrar datos consistentes y comparables, favoreciendo la toma de decisiones más informadas en materia de viajes.