El proyecto AV350 reducirá el trayecto de alta velocidad entre Madrid y Barcelona a menos de dos horas

El proyecto AV350 reducirá el trayecto de alta velocidad entre Madrid y Barcelona a menos de dos horas

El Ministerio de Transportes ha puesto en marcha el denominado proyecto AV350, una iniciativa que prepara el salto de la alta velocidad española a los 350 kilómetros por hora y que tendrá como primer laboratorio el corredor Madrid-Barcelona. El objetivo es acortar el viaje entre ambas capitales por debajo de las dos horas.



 

La línea Madrid-Barcelona fue diseñada desde su origen para operar a 350 km/h, aunque nunca se ha explotado a esa velocidad comercial. Las actuaciones anunciadas por el ministro de Transportes, Óscar Puente, incluyen modernizaciones técnicas imprescindibles, como la instalación de nuevas aerotraviesas —más resistentes a la presión aerodinámica en túneles— y la adaptación de sistemas de seguridad y señalización para permitir la circulación continua a mayor velocidad. Además del equipamiento específico, el Gobierno prevé una revisión de varios tramos para garantizar que el trazado mantiene las condiciones estructurales necesarias para operar en ese umbral.

El proyecto se estructura en varias fases. La primera contempla la redacción de estudios técnicos y de viabilidad durante los próximos 36 meses, un calendario que marcará la guía para las posteriores obras. La iniciativa se enmarca en un plan más amplio que aspira a extender esta mejora a otros corredores troncales de la red española, aunque el Madrid-Barcelona será el primero en afrontar la transformación debido a su volumen de tráfico y su importancia estratégica para la movilidad peninsular.

Junto al incremento de velocidad, el Gobierno ha anunciado la construcción de dos nuevas estaciones de alta velocidad destinadas a mejorar la capacidad operativa del sistema y a reforzar la intermodalidad. En la Comunidad de Madrid se levantará una estación en Parla, que permitirá descongestionar Atocha y Chamartín y servirá como punto de bypass para los trenes que cruzan la capital sin necesidad de detenerse en el centro urbano. La ubicación, al sur de Madrid, facilitará también la redistribución del tráfico de los servicios que proceden de Andalucía, Castilla-La Mancha y Levante, optimizando la entrada hacia el corredor noreste.

La segunda estación se construirá en El Prat de Llobregat, con conexión directa a la red de Cercanías y al aeropuerto de Barcelona. Esta infraestructura permitirá que los trenes de alta velocidad enlacen de forma más ágil con los vuelos nacionales e internacionales, algo que hoy solo es posible a través de combinaciones poco eficientes desde la estación de Sants. La nueva parada será clave para potenciar la intermodalidad y para absorber parte del tráfico de largo recorrido sin sobrecargar el centro urbano.

El impulso al AV350 ha sido bien recibido por el sector ferroviario, que considera que España puede situarse entre los países con servicios comerciales más rápidos del mundo. No obstante, varios expertos advierten de que la inversión —cuantiosa y de largo alcance— deberá acompañarse de una actualización progresiva del resto de corredores si se quiere evitar que la red avance a diferentes velocidades.