El coaching profesional entre los planners de eventos, un tendencia al alza
En la industria de los eventos corporativos, el coaching profesional se ha convertido en una tendencia al alza. La falta de personal en muchas compañías ha dejado a los organizadores con una cantidad de trabajo mayor. Cada vez son más los que recurren a coaches especializados para afrontar la sobrecarga laboral, mejorar su desarrollo profesional y prevenir el síndrome del desgaste.
En un artículo publicado por Skift, Vimari Román, CEO de Be Productive Coaching, señala que esta tendencia tiene raíces en la pandemia. Tras más de 20 años trabajando en planificación de eventos y en hoteles, Román empezó su negocio de coaching en 2012. Según explica, la falta de personal en muchas compañías ha dejado a los planners con cargas de trabajo mucho mayores, y el coaching se ha convertido en una herramienta para gestionar el estrés y establecer límites profesionales.
Román aborda en sus sesiones temas como transición profesional, el establecimiento de límites y prevención del burnout, o síndrome del quemado profesional. La mayoría de sus clientes son corporativos: el 90?% individuos y el 10?% organizaciones que buscan mejorar la formación y bienestar de sus empleados.
Alanna Carron, fundadora de Iconic Event Experiences, trabajó con Román durante un año y medio para dar el salto de un puesto corporativo a su propia empresa. “Si bien organizar catering o tecnología audiovisual es parte de mi día a día, dirigir mi propia empresa no lo era. Trabajar con un coach me ayudó a gestionar influencias negativas y a reforzar las positivas”, comenta.
Por su parte, Juliet Tripp, conocida como The Events Coach, observa una demanda creciente de fundadores y líderes internos que buscan escalar sus negocios sin sacrificar la salud ni la vida personal. “El coaching proporciona una elevación estratégica: quienes ocupan posiciones de liderazgo saben que su mayor palanca de impacto no es solo otro evento en la agenda, sino su capacidad para liderar con claridad, autoridad y visión a largo plazo”.
Asociaciones profesionales
Incluso las asociaciones de la industria están reconociendo la relevancia del coaching. Meeting Professionals International (MPI) ofrece programas de coaching grupales, sesiones individuales en sus conferencias y listados de coaches en su portal de desarrollo profesional. Tim Luepke, director de MPI Academy, subraya que estas iniciativas se centran en habilidades que suelen pasarse por alto en la formación tradicional o corporativa.
Rachelle Stone, fundadora de R. Stone Consulting y ex profesional de producción de eventos y gestión de destinos, junto a Román, lanzó Coaches for Conferences, un servicio específicamente orientado a organizadores de eventos. Stone enfatiza que elegir un coach es una decisión muy personal: “No es esencial que el coach conozca a fondo tu trabajo, pero sí es importante que exista química. Cada relación comienza con lo que llamamos una ‘chemistry call’”.