¿Qué características debe cumplir un servicio externo de organización de eventos corporativos?

¿Qué características debe cumplir un servicio externo de organización de eventos corporativos?

ROBERTO ESCAYOLA, managing partner de IDEVENTS.




Antes de pedir presupuesto a un servicio externo, hay que pensar previamente qué puede aportar y de qué manera. En general, hay dos grandes tipos de empresas especializadas en la organización de eventos: las grandes, habitualmente agencias de viajes que han creado sus divisiones de eventos y de incentivos; y las pequeñas, en principio con un mayor grado de especialización y capacidad de personalización.

Cada proveedor, ya sea una agencia de eventos, una consultora de marketing o un especialista en relaciones públicas, tiene su propia cultura empresarial y a veces esa diversidad de propuestas enriquece todo el proceso creativo, desde el planteamiento inicial, pasando por el desarrollo, hasta el seguimiento y valoración de resultados.

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada una? Los valores que aportan las grandes pueden ser la comodidad, la seguridad, la  experiencia… Pero al mismo tiempo suelen ser poco flexibles, impersonales y con una  originalidad tirando a baja.

En cuanto a las pequeñas, normalmente están caracterizadas por un servicio muy personalizado. Ofrecen cercanía y atención al detalle, así como flexibilidad, menos burocracia y, quizá, una implicación más estrecha en los objetivos finales del cliente. Frente a ello, y precisamente por el tamaño, posiblemente tengan menos recursos para asumir proyectos de gran envergadura.

En cuanto a los costes, una agencia de eventos grande debería ofrecer mejores precios, al contar con proveedores de servicios con precios negociados a la baja por volumen. Hay que tener cuidado, porque no siempre es así. En muchas ocasiones los altos costes en personal e infraestructura empresarial hacen que ese margen acabe diluyéndose. 

Por otra parte, si el objetivo es organizar un evento exclusivo y diferente, el coste no debería ser la única referencia a la hora de comparar las propuestas. Lo que marca la diferencia es, por un lado, el lugar escogido y, por otro, la forma de trabajar, los detalles y la implicación de la agencia organizadora.