El turismo apuesta por ampliar las métricas ESG más allá del carbono

El turismo apuesta por ampliar las métricas ESG más allá del carbono

La descarbonización sigue siendo una prioridad para la industria turística, pero el sector considera que ya no es suficiente para evaluar el compromiso de las empresas con la sostenibilidad. Cada vez cobra más fuerza una visión más amplia de los criterios ESG, que incorpora indicadores relacionados con el impacto social, la gobernanza, la diversidad o el bienestar de los empleados.



 

Esta evolución quedó patente durante el TTG Fairer Travel Event 2026, celebrado el pasado 30 de junio en Londres, donde profesionales del turismo, expertos en sostenibilidad y representantes de empresas coincidieron en la necesidad de integrar el ESG en la estrategia de negocio, más allá de la reducción de las emisiones de carbono.

Bajo el lema Purpose, Planet & People, el encuentro puso de relieve que la sostenibilidad debe abordarse desde una perspectiva integral. Además de avanzar en la lucha contra el cambio climático, las empresas están llamadas a reforzar aspectos como la transparencia, la gobernanza corporativa, la inclusión, la accesibilidad, el desarrollo del talento y la relación con las comunidades locales.

Otro de los mensajes destacados fue que el ESG no puede limitarse a una herramienta de reporte o cumplimiento normativo. Los participantes defendieron que estos criterios deben formar parte de la toma de decisiones de las organizaciones y contribuir a generar valor tanto para el negocio como para los empleados, los clientes y los destinos.

El encuentro también abordó cuestiones como la resiliencia climática, la adaptación de las empresas a los efectos del cambio climático, la publicidad responsable, el turismo accesible y el papel del liderazgo para impulsar culturas corporativas alineadas con los principios ESG.

Esta evolución refleja un cambio de enfoque en la industria turística. Si hace apenas unos años la conversación giraba principalmente en torno a la huella de carbono, hoy las empresas comienzan a medir también el impacto que generan sobre las personas, las comunidades y los territorios en los que desarrollan su actividad. Un cambio de paradigma que afecta por igual a compañías del business travel, el sector MICE, la hotelería, las agencias de viajes y los destinos turísticos.

En un contexto en el que clientes, inversores y administraciones exigen una mayor rendición de cuentas, el sector coincide en que el futuro del ESG pasa por combinar los objetivos ambientales con indicadores sociales y de gobernanza que permitan evaluar de forma más completa la contribución de las empresas a un modelo turístico más sostenible y responsable.