Tal y como se estimaba en el informe del año pasado, 2022 refleja unos resultados muy positivos que acercan a los destinos a la situación prepandémica, superando en la mayoría de ellos la barrera de los 150 eventos anuales, según el barómetro publicado por el Spain Convention Bureau. A pesar de ello, el contexto internacional genera nuevas incertidumbres.
Los resultados del nuevo estudio se basan en una encuesta realizada a los destinos que configuran la Red de Ciudades de Congresos constituida en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
CUATRO EJES
Aumento del
porcentaje de ocupación de espacios de reuniones
A lo largo de 2022 se ha producido un considerable
incremento de la ocupación de los espacios de reuniones. Durante el cuarto
trimestre, más del 60% de los destinos
indicaron tener una ocupación de entre el 76%
y el 100%.
En la misma línea, las estimaciones para 2023 muestran un comportamiento muy
positivo. Se prevé que la mitad de los espacios de reuniones tengan una ocupación superior al 75% de media anual.
Asimismo, cabe destacar que este crecimiento exponencial ya no se justifica por la realización de eventos aplazados de años anteriores pues, como reflejan los convention bureau, casi el 80% de los mismos ya habrían sido celebrados.
Al contrario, la vuelta a la presencialidad y factores como
la calidad, la seguridad y la diversidad
de la oferta española, parecen explicar en mayor medida el crecimiento de una
demanda que, cada vez más, premia igualmente aspectos como la sostenibilidad y
la digitalización.
A pesar del positivo panorama, más del 60% de los convention
bureau, señala que la recuperación plena de los efectos de la pandemia aún no
se ha logrado. El contexto actual sigue reflejando una tendencia hacia eventos
con menor número de asistentes y de duración más corta. También se detecta una
falta de previsión y reservas a largo plazo.
Del mismo modo, se prevé que en 2023 la demanda
internacional siga recuperándose, aunque de manera más paulatina. Se espera que
el ejercicio 2022 cierre con una recuperación del 50% respecto a los niveles
prepandemia.
Fin de los protocolos
sanitarios y vuelta a la presencialidad
Durante los últimos años, los convention bureau han tenido
que adaptarse de forma continua a los cambios sobrevenidos con motivo de la
pandemia, tanto en el desarrollo de eventos
híbridos como en la implementación de protocolos sanitarios que incluían la
limitación de aforos.
Respecto a la aplicación de protocolos de seguridad sanitarios, se aprecia una marcada tendencia hacia su eliminación. Su aplicación está aún en vigor en el 46% de los destinos consultados, frente al 62% en 2021. Todo ello se enmarca en un panorama de progresiva vuelta a la normalidad que se prevé que se consolide el próximo año.
En todo caso, el 76% de los convention bureau estiman que
las pautas de comportamiento actual de la demanda, cada vez más próximas a las
de años atrás, se mantendrán durante el próximo ejercicio.
Por otro lado, si bien el barómetro del SCB de 2021 reflejaba el protagonismo compartido de la presencialidad y los formatos híbridos, los resultados actuales muestran una tendencia a la baja de estos últimos. Así, el presente estudio estima que en 2023 más del 80% de los encuentros volverán a ser en formato presencial y sin limitaciones de aforo.
Aumento del nivel
precios
La inflación que
experimenta la economía española y la de los países de nuestro entorno se manifiesta
también en toda la cadena de la industria MICE y en especial en los servicios
ligados al alojamiento y el transporte.
Este incremento del nivel de precios es señalado por la gran
mayoría de las oficinas de congresos españolas. El 73% percibe aumentos de
entre un 10% y un 20%, aspecto que puede limitar la competitividad de España.
Incertidumbre
Más allá de la inflación y de la propia pandemia de la covid-19,
cuyos efectos aún son visibles en la industria, en 2022 han surgido nuevas variables geopolíticas que
pueden tener un impacto directo en la economía en general y en la industria
MICE en particular.
La crisis de recursos se presenta de esta manera como uno de
las principales preocupaciones del sector,
a la que se suman otros problemas como la falta de personal cualificado.
Asimismo, la seguridad internacional con motivo de la guerra de Ucrania es otro factor al que el sector presta especial atención y cuya dilatación en el tiempo puede afectar a la percepción de seguridad europea.